Es el día en que más temprano hemos salido. 7:30 am, todavía oscuro, en las calles de Pamplona. La salida es más agradable aún que la llegada. Pasamos por un par de parques en pleno centro que dan envidia y de la mala. Luego el campus de la Univerdad de Navarra que es un sitio lleno de árboles y desde donde ya ves claramente la silueta de la montaña a la que vas a subir con incontables molinos de viento donde encontrarás la famosa escultura en honor al caminante en el Alto del Perdón.
Qué fuerza extraña me sostuvo hoy? Por qué me pareció tan hermosa y agradable esta etapa? Hay varias cosas que se me ocurren: en el ascenso algunas nubes nos cubrieron el sol y el viento sopló ininterrumpidamente refrescando el ambiente. Las filas de arbustos llenos de moras a ambos lados del camino amenizaron y alimentaron cada paso ( con todos los recuerdos de infancia en San Cristóbal). El paisaje con los molinos de viento y los campos recién cosechados. Y en algunos momentos la música. Bendita música! Los mantras de kundalini, las canciones de mis hijas , de mi mamá y de tíoconejo. Por supuesto también, el silencio y la conversación. Ah! Y una caña (cerveza) con un "bocadillo de jamón y queso" que recarga todas las energías.
Llegamos a Puente La Reina a las tres de la tarde.
Amanecer en la ciudadela. Pamplona
Pacas de heno para el invierno
Alto del Perdón
Ermita de Eunate
Ermita de Eunate






Impecable crónica hermanita. Que delicia leerla!
ReplyDeleteQue buena etapa esta. Saludos de toda la familia. Sigan disfrutando
ReplyDeleteEstoy de acuerdo con Pablo, que felicidad leerte!!
ReplyDeleteUn abrazo!!
La ermita!!!!
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