El casco antiguo está hecho enteramente de piedra café oscura que da a la ciudad un aspecto adusto y frío. Muchas calles con arcos, buena idea para proteger al peatón del aguacero.
La Catedral es majestuosa aunque con todos los andamios de la remodelación y la Puerta de la Gloria cerrada también, pierde un poco.
De todas maneras es una ciudad con una energía muy especial por el constante flujo de peregrinos.
Plaza del Obradoiro
Catedral. Entrada lateral
Puerta de la Gloria
Santiago sobre el Altar Mayor
Claustro
Plaza en Santiago
Bicigrinos llegando
Para muchos peregrinos el camino no termina en Santiago. Quieren llegar hasta Fisterre que es la parte más occidental de España y donde los antiguos creían se terminaba la tierra. Son otros cuatro días de caminada, con camino señalizado, albergues y todo lo demás. Quienes no lo hacen caminando usualmente toman bus o carro desde Santiago pues es una tradición ir hasta el faro y quemar allá las medias, la ropa o lo que quiera cada uno. Nosotros fuimos en carro pero no teníamos esperanzade llegar al faro porque llovía de una manera impresionante. Llevábamos las medias, unos pantalones y los bastones para dejarlos allá pero llegamos a la bahía y entramos a almozar a un sitio para después devolvernos. Milagrosamente cuando salimos las nubes se movieron y el sol brilló media hora! Suficiente tiempo para ir y dejar nuestras cosas en medio de un viento fuertísimo y de la emoción de haber podido llegar hasta allá!
Camino Mágico este. Gracias!
Última cruz del camino
Monumento al peregrino

















































