El resto del camino me fuí con ese vivo recuerdo pero cuando escribí no lo quise registrar. Hoy pensé, por qué no? Y aquí está. Lo del Sabio quedó bajo constancia los últimos 12 años de su vida. Mi papá, más vivo que nunca en mi corazón.
Alfonso X El Sabio. Rey de Castilla y León
Otra etapa hermosa la de hoy entre estos campos de mil verdes de Galicia. Colinas interminables divididas por vallados que van y vienen. Establos, vacas, ovejas, cerdos, maíz, pastos, manzanos que se revientan llenos de fruta, moras, tractores de todos los colores y tamaños, pueblos pequeños con albergues y bares para los peregrinos, olor intenso a compost y a boñiga, ah y hoy sí, romería, pues Sarria es un origen muy popular del camino porque está a 110 kms se Santiago. La compostela la obtienes su caminas más de 100 así que las maletas esta mañana cubrían todo el lobby del hotel, esperando ser recogidas por los servicios de transporte.
Encontramos también al lado del camino, la línea de tren que pasa justo debajo de la autopista. Todos conviven sin problema.
Salimos casi a las nueve pues lo mismo de todos los días. Intenso frío, neblina, amanece a las ocho y cuarto y no hay que afanarse para llegar al próximo pueblo. Llegamos a las tres a buscar almuerzo antes de entrar al hotel.
Portomarín es un pueblo que fué reubicado en el año 63 porque hicieron un embalse con el rio Miño que pasa a su lado. Ahora el río está muy seco y el puente se ve altísimo. Hoy nos preguntamos cómo cambiarían la iglesia románica de sitio (dicen que piedra a piedra) pues aunque es pequeña está en la plaza principal y es la original.
Sarria desde el mirador esta mañana
Parece un cuadro de Héctor F. Castaño. Sin filtros!
Concurso de castaños?
Kilómetro 100 a Santiago
Albergue moderno
Portomarín















100 km!
ReplyDeleteAlla tenia que estar ALFONSO EL SABIO esperandote para darles energias... el final esta cerca....
ReplyDeleteSon los más!!!
ReplyDeleteUN ABRAZOTE!!!!
ReplyDeleteQue bueno!!! llegaron
ReplyDeleteFeliz viaje a otro lugar, otro momento, otro espacio y tiempo, otro sentido.
Un abrazo, Yola