Volvimos al campo y se sintió bien, pero nunca califiques previamente una etapa como fácil. Por lo menos me pasó a mi pues ese trecho tan largo de ayer, se dejó sentir hoy. Estuvo matizado eso sí por la belleza del paisaje, por el encuentro con tres personajes y por una buena siesta después del almuerzo.
El primer personaje es un catalán que instaló su vivienda justo en una meseta del alto antes de llegar al Crucero de Santo Toribio, lugar desde donde se ve Astorga ya para los últimos cuatro kms de caminada. Se llama La Casa de los Dioses. Allí recibe a todos con jugos, frutas, agua y sobretodo con su saludo, sonrisa, buenos deseos y demás. Sello para el pasaporte y caja sellada para contribuciones.
Miren la lección que nos tenía. Muy aduecuada para el camino
El segundo fué justo cuando descansábamos en una banca en Santo Toribio, viendo la ciudad. Había muchos rosales sembrados y llegó un señor en un carro blanco, parqueó al lado de la banca, se bajó y saludó en inglés. Cuando se dió cuenta de que hablábamos español entabló una conversación tan cálida y amigable que pasamos un rato delicioso en su compañía. Nos encomendó al llegar a Santiago, llevar un saludo muy especial al apóstol de su parte pues dijo, son buenos amigos. Nos recordó también lo afortunados que somos al hacer este camino en pareja. Mi nombre le pareció hermoso (!!) y me dijo que llevara las rosas que quisiera pues ese terreno era de él. Ahí le dije mejor que las prefería allí vivas que en la tarde muertas. En fin. Se llama José y llevo su encargo.
Justo después, un músico con su guitarra cantando rumba flamenca dando la bienvenida a Astorga. Felipe me lo advirtió y allí estaba. Ahí no caminé sino que bailé y claro, también terminamos conversando. Además del euro en su estuche me pidió algo de Colombia. Un billete de diez mil le dí. Casi cinco euros entonces por un verso que decía: ahí pasan los colombianos camino de Compostela donde el apóstol Santiago. Ay porompompó ....
Astorga una ciudad muy linda. La Catedral está en plan de remodelación de los vitrales. El Palacio Episcopal con diseño de Gaudí es lo que más destacaría y las ruinas romanas entrando. La Plaza del Ayuntamiento un hervidero de gente al caer la tarde, lugar muy agradable donde probamos los famosos hojaldres, porque el cocido maragato, ni modo!
Amanecer en Hospital de Órbigo
Catedral y Palacio Episvopal (Gaudí)
Catedral Fachada
Palacio Gaudí
Ayuntamiento



















































